"En España se compran jueces. Hombre, ya he conocido unos cuantos casos en Marbella. Alguno de mis sucesores ha sido condenado por haber sido comprado. Hay cosa más triste. No es triste, es muy peligroso. Vamos a ver. Considero que un juez es la última frontera de los derechos de los ciudadanos. Es la última frontera. Es el bisturí que utiliza el derecho para defender a los ciudadanos. Si el bisturí está contaminado, está infectado, lo único que sirve es para transmitir más enfermedades. Es un peligro. No es tristeza. Hay que eliminar a todos los casos de corrupción del mundo judicial. Y hay. Lo que pasa es que tenemos un sistema que no permite precisamente la depuración de esos casos. ¿Por qué? Porque se ha confundido la defensa de la independencia judicial con el control de los conflictos de intereses, los el control de los ingresos y del régimen de vida y con el hecho de que no se puede investigar un juez si no es invito de una querella y solamente se puede poner una querella si es viable en el caso de que se tengan datos objetivos. Y son muy pocos casos los que saltan así. Hay pocos sistemas de control directamente de del problema de la corrupción en el mundo judicial."