"Hace diez años se desveló un fraude masivo en los cursos de formación autónomos subvencionados por la Junta de Galicia, que en su mayoría no se impartieron. Se conoció aquella operación como la llamada Operación Z. Se desviaron 20 millones de euros a una trama cuyo principal cabecilla era un militante del Partido Popular, Gerardo Crespo. No sé qué tienen los Crespo en Galicia, que todos acaban de manera parecida. Como toda trama que se precie, contaba con un conseguidor o abrelatas. La expresión no es mía. La expresión, que resultó ser del señor Gerardo Crespo, era de un amigo del entonces presidente de la Junta y hoy su jefe de filas, el señor Feijó. El conseguidor, el abrelata, se llamaba Pachi de Lucas. No era un amigo cualquiera, sino alguien inseparable del señor Feijó durante 15 años. Se le conocía como el amigo del jefe. Seguía todas las campañas. Se estaba en todas las noches electorales, en todos los mítines. Iba a los toros con el señor Feijó y con el señor Rajoy también. Y frecuentaba la residencia oficial del presidente de la Junta, donde se dice que también pernoctaba. Le faltaba acompañarle en el yate, pero para eso ya tenía el señor Feijó a otro amigo. El amigo del jefe cobraba del cabecilla de la trama 3.000 euros mensuales por transferencia para conseguir contrataciones y reuniones. Y alguna le aseguro que consiguió. El cabecilla, por su parte, tenía contacto directo con el señor Feijó, relaciones privilegiadas con el alcalde de Acoruña, con la consellería de trabajo. ¿Sabe lo que hizo el señor Feijó, su líder? Lo de siempre. Se negó a votar una comisión de investigación en el parlamento gallego. Rechazó comparecer de manera monográfica sobre el tema y mintió diciendo que la Junta era la que había llevado este asunto a los tribunales cuando fueron unos trabajadores de la propia administración los que tuvieron que hacerlo. Esa es la historia del Partido Popular en materia de evolución. Ustedes, en esa materia, no pueden dar lecciones de ningún tipo a ningún partido político. Muchas gracias."